Introducción
Ismael María González Arias
 
Desde el año 1885, en que aparece el cancionero Todo por Asturias de Rufino G. Nuevo y Miranda, hasta el presente, un buen número de cancioneros han pretendido recopilar y transmitir a las generaciones futuras la lírica popular asturiana. Al lado de los cancioneros editados formalmente, proliferaron un gran número de cancioneros, de mayor y menor tamaño, del estilo de coplas de ciego hasta hojas fotocopiadas en estos últimos años, que pretendían cubrir el vacío al que no llegaban en toda su extensión los otros cancioneros: la recopilación de las canciones más habituales, aquellas de las que siempre se echa mano en una reunión, en un chigre, en una excursión.

Con ése mismo espíritu se programó la recopilación de las canciones de este mínimo cancionero. Encontrar, al modo de las modernas listas de grandes éxitos, el ranking de las cuarenta canciones más conocidas, más cantadas. Y las hemos llamado Les cuarenta principales plagiando, con particular ironía, uno de los más famosos programas musicales.

Para ello hemos barajado cerca de un centenar de canciones y hemos quedado con estas cuarenta al ser, de todas las tratadas, las que mayor número de veces nos han sido cantadas, contadas, comentadas, relacionadas, tarareadas... Con el espíritu del todo vale, aceptando canciones que son asturianas de tradición al lado de otras que son de incorporación más reciente y que son cantadas en castellano y gallego, y que incorporan ritmos más modernos, como la habanera y el pasodoble, pero que han calado lo suficientemente profundo en el pueblo asturiano como para incorporarlas sin más a su repertorio. Por ello, siguiendo una tradición que se remonta a los cancioneros del siglo pasado, hablamos de canciones populares, un término que expresa mejor su carácter que el de tradicionales.

Además, es preciso señalar que el ámbito geográfico consultado no sobrepasa el concejo de Mieres. No creemos, no obstante, que este conjunto de cuarenta canciones difiera en gran medida de las cuarenta que se habrían escogido de utilizar otros municipios más alejados. Igualmente, se ha escogido para hacerlo un momento muy concreto en el tiempo, los meses de noviembre y diciembre de 1999, con el propósito de que queden un poco como memoria del fin de siglo (y del milenio, que también celebran algunos).

Breve comentario de las canciones
Es interesante reseñar una serie de conclusiones que se sacan del análisis breve de este pequeño conjunto de canciones:

1. Documentación:
Muchas de ellas ya aparecen a lo largo de todo el siglo XX y último cuarto del XIX en los diferentes cancioneros publicados, con lo que a través de ellos puede estudiarse su evolución (por lo que incorporamos su partitura actual). Sin hacer un seguimiento exhaustivo a través de los diferentes cancioneros, es interesante resaltar las siguientes apariciones:

1.1 En el cancionero de Rufino G. Nuevo y Miranda, de 1885, aparece la letra de la segunda parte de Dime paxarín parleru, pero en versión castellana: "Tienes unos ojitos / y unas pestañas / y una lengua parlera / con que me engañas". También recoge una versión del "Menéate buena moza / sal a bailar resalada" que acompaña a El xiringüelu.

1.2 En el cancionero de Rufino G. Nuevo y Miranda, de 1887 ya aparece una versión de Villaviciosa hermosa.

1.3 En los diferentes cancioneros que Víctor Sáenz publicó entre finales del siglo XIX y principios del XX, también encontramos otra versión de Villaviciosa hermosa, además de otras de En Uviedo nun me caso, A la mar fui por naranjas y A mi me gusta la gaita.

1.4 Entre las cien canciones de José Hurtado volvemos a encontrarnos con Villaviciosa hermosa, el estribillo "Menéate buena moza", en un par de canciones, el estribillo "A coyer el trébole" y de nuevo la segunda parte de la letra de Dime paxarín parleru, también en castellano. Igualmente, encontramos El Cristu de Candás. Este cancionero tiene el interés de ser una recopilación de todo lo que se cantaba en aquel momento, 1890, de manera que no dudó en incorporar canciones de otros lugares, populares en aquel entonces en Asturies.

1.5 Entre las melodías para piano recogidas por Anselmo del Valle vuelven a aparecer Villaviciosa hermosa y A mi me gusta la gaita, aunque esta como estribillo de un par de canciones. También está una versión de El Carmín de La Pola, aunque aquí dedicada a El Carmen de Celoriu, y otra de La Virxen de Covadonga.

1.6 En el cancionero conjunto de Fidel Maya y Francisco Rodríguez Lavandera, de 1911, volvemos a encontrar A la mar fui por naranjas, En Uviedo nun me caso, El Carmín de La Pola, A mi me gusta la gaita y, como no, Villaviciosa hermosa. Incorpora, también, una versión de La panadera y de Pastor que tas en el monte, así como versiones en música de un xiringüelu y un fandangu.

1.7 Algo posterior, el cancionero de Francisco Rodríguez Lavandera, nos trae de nuevo La Virxen de Covadonga y encontramos por vez primera El ringo-rango, Baxaron cuatro ayeranos, Ayer vite na fonte, Pericote y Dime paxarín parleru, pero sin su segunda parte que en cancioneros anteriores aparecía en castellano.

1.8 Baldomero Fernández, en 1914, nos vuelve a traer versiones de La Virxen de Covadonga, A mi me gusta la gaita y El Carmín de La Pola, también como El Carmen de Celoriu. Incorpora, también, dos versiones de xingüelos y Carretera d'Avilés.

1.9 En la recogida de campo de Eduardo Martínez Torner, publicada en 1920, encontramos entre sus quinientas canciones En Uviedo nun me caso, La panadera, Dime paxarín parleru, Ayer vite na fonte, El Carmín de La Pola (también conocida como "Nu hai carretera ensin barru"), dos versiones de "Sal a bailar buena moza", A la mar fui por naranjas, ¡Ai Pachín! (que aquí es "¡Ay Pinín!"), La Virxen de Covadonga, el estribillo de "A coyer el trébole" acompañando a otra canción, A mi me gusta la gaita en dos versiones, de nuevo lo de "Tienes unos ojitos", seis versiones de Pastor que tas en el monte, Carretera d'Avilés y Baxaron cuatro ayeranos. No aparecidas hasta entonces encontramos versiones de La xiringosa, El Cristu de Candás, ¿Ónde vas a por agua?, L'aldeanu (que aparece como "El quirosanu" y que volveremos a ver repetida como tal en más versiones y se utiliza igualmente en la actualidad), Debaxo del molín y una versión diferente de la letra que acompaña a la añada Agora non.

1.10 Entre las veinte canciones de Manuel del Fresno, de 1931, aparecen de nuevo Pastor que tas en el monte, ¡Ai Pachín! y Ayer vite na fonte, al lado de El mio Xuan.

1.11 En la recopilación de Juan Hidalgo Montoya, de 1973, encontramos nuevamente Villaviciosa hermosa, En Uviedo nun me caso, La xiringosa, Pastor que tas en el monte, Debaxo del molín, Pericote, Baxaran cuatro qyeranos, ¿Ónde vas a por agua?, ¡Ai Pachín!, El mio Xuan, La Virxen de Covadonga, Carretera d'Avilés, El ringo-rango, El Carmín de La Pola, A la mar fui por naranjas, L'aldeanu, A mi me gusta la gaita, y el estribillo "A coyer el trébole" acompañando a otra canción, así como el de "Menéate buena moza", también en otra. Por fin en este cancionero encontramos una versión del Asturies patria querida, al lado de otras de Como la flor, En el campo nacen flores, La romería de San Andrés y Fui al Cristu.

1.12 Entre las siete canciones armonizadas por Luis Vázquez del Fresno encontramos, también, una versión de Ayer vite na fonte.

1.13 La recopilación de Inmaculada Quintanal, de 1980, incorpora Chalaneru y Una vez dixisti que sí, al lado de versiones de (como "La noche clara y serena"), Dime paxarín parleru, Baxaren cuatro ayeranos, La panadera, El Carmín de La Pola (también como "Nu hai carretera ensin barru"), La romería de San Andrés, L'aldeanu, Ayer vite na fonte, El mio Xuan, Pastor que tas en el monte, Debaxo del molín, En Uviedo nun me caso, A mi me gusta la gaita, Asturies patria querida, Fui al Cristu, En el campo nacen flores, Villaviciosa hermosa (y el estribillo "A coyer el trébole", pero aparte, como otra canción) y Como la flor.

1.14 También de 1980, la selección de José María Alín no hace más que repetir versiones de algunos de los cancioneros citados.

1.15 En la recopilación de 1988 de Ángeles Gutiérrez y Paco Faraldo encontramos adaptaciones infantiles de El mio Xuan, Ayer vite na fonte y Pastor que tas en el monte, al lado de una de Ríu verde.

2. La letra:
El asturiano es la lengua en la que se cantan la mayor parte de estas canciones, un total de 34. Un grupo de 3 se cantan en castellano (A la mar fui por naranjas, De colores, En el campo nacen flores). Dos emplean alternativamente castellano y asturiano en unas estrofas y otras (Asturies patria querida y El ringo-rango). Al haberse convertido el Asturies patria querida en himno del Principáu d'Asturies se ha optado por incorporar su letra más o menos oficial, bastante extendida. Por último, otra emplea el gallego y el castellano (Naveira). Ortográficamente, cada recopilador hizo lo que quiso o lo que buenamente pudo, en cada versión de una canción. Hemos intentado no mezclar ni lenguas ni ortografías, en la medida de lo posible, respetando aquellas canciones en las que una estrofa está en una lengua y otra en otra. De todas formas, el proceso de asturianización de muchas canciones continúa dándose en la actualidad, un proceso que siempre ha venido ocurriendo en el folclore de manera natural.

3. Los estilos:
Las hemos agrupado en quince estilos diferentes:


3.1 Dances primes: canciones que originariamente acompañaban a la danza prima, una ancestral danza que en Mieres ha permanecido en toda su extensión en la noche de San Xuan, alrededor de la foguera, con el romance de Ai un galán d'esta villa. Esta canción no se encuentra entre las cuarenta recopiladas por ser de uso prácticamente exclusivo de la danza la noche citada. Su cadencia y la sencillez de sus pasos, un pie adelante y atrás en círculo en sentido inverso a las agujas del reloj, se mantiene en las canciones sí recopiladas: Como la flor, La Virxen de Covadonga, ¿Ónde vas a por agua? y Santa Bárbara bendita. Todas estas canciones conservan su aire solemne y la cadencia de la danza originaria. El caso citado de Ai un galán d'esta villa es considerado "un verdadero canto nacional para los asturianos" por Ramón Menéndez Pidal, en su libro Flor nueva de romances viejos. Los versos que la acompañan conservan la estructura paralelística propia de la poesía del siglo XIII. Aunque en algunos casos las letras sean recientes, las melodías -como la estructura de la propia danza prima-, son muy anteriores. Es el caso de Santa Bárbara bendita, cuya letra fue incorporando a lo largo del siglo XX diferentes estrofas sobre los accidentes mineros de determinados pozos, siendo la más popular la que refiere al accidente del Pozu Maria Luisa. Como la flor, señalada como popular, se interpreta en la versión de Torner.

3.2 Dances: de la serie de antiguas danzas que perviven en Asturias, sólo el Pericote continúa empleándose como canción popular, además de seguir acompañando a la danza en su área de procedencia, la comarca de Llanes. A la hora de interpretarla se respetan las características vocálicas del oriente de Asturies. Lo que también sucede con otra tan conocida como el Corri corri de Cabrales.

3.3 Asturianaes: se trata de estilo más identificativo de la canción vocal asturiana, pero no por ello es el más popular, principalmente debido a que para su correcta interpretación se necesita de una cualidades vocales excepcionales. No obstante, dos asturianadas pasan a interpretarse de manera bastante libre, como canciones populares, sin ajustarse a los cánones de la tonada tradicional: Dime paxarín parleru y Pastor que tas en el monte.

3.4 Añaes: el tipo de asturianada que se emplea como canción de cuna tiene un ejemplo muy conocido y reputado: Agora non. Las letras que tradicionalmente acompañan a las añaes tocan temas como la dureza del trabajo femenino o relaciones adúlteras, que sorprendieron siempre a los estudiosos del folclore, entre ellos a Federico García Lorca.

3.5 Vaqueiraes: el modo particular de cantar de los vaqueiros d'alzada es empleado en muchas canciones, siendo lo más habitual que se empalmen unas detrás de otras al cantarse. En este sentido hemos traído la que suele dar entrada a este tipo de canciones: Vaqueirina vaqueira. Los cantantes de tonada las incorporaron desde finales del siglo XIX a su repertorio.

3.6 Saltones: uno de los bailes más rápidos y agotadores, al que le viene su nombre por lo exagerado de los pasos de los bailadores en su interpretación. Conserva su popularidad con dos versiones cantadas: El xiringüelu y Villaviciosa hermosa. Ambas melodías son algunas de las más populares en Asturies, existiendo versiones de ellas en prácticamente todos los cancioneros y recopilaciones desde el siglo pasado. Aunque diversos autores emparentaron los saltones con los fandangos, sus diferencias en compás y pasos de baile los separan definitivamente. El saltón se emparenta con el compás rítmico de las danzas asturianas más antiguas, pero notablemente acelerado el ritmo.

3.7 Fandangos: se trata de un baile de gaita que pervive en nuestros días de manera muy popular gracias a la picaresca de las letras que los acompañan. Como baile fue en su momento el más popular de Asturies y uno de los que ponía a prueba constantemente a sus bailadores, ya que la complejidad de los pasos aumentaba en cada vuelta de la música. Es el caso de: ¡Ai Pachín!, En Uviedo nun me caso, L'aldeanu, El ringo-rango y Ríu verde. El fandangu existe en muchas regiones de la península, siendo el más conocido el andaluz, del que ha derivado la malagueña, la rondeña, la granadina y la murciana, así como el fandanguillo de Huelva, empleados todos ellos tanto para cante como para baile. Es un ritmo también muy popular en Portugal. El fandangu tradicional exige una copla de cuatro versos de ocho sílabas, aunque en Asturies es frecuente que esta cuarteta crezca un verso más. Como baile ya es conocido desde el siglo XVII.

3.8 Jotes: la moda del baile de la jota se incorporó a Asturies a la vez que a otras zonas del norte penínsular, adquiriendo aquí algunas características particulares al relacionarse con otros bailes tradicionales, de manera que se oye hablar del baile llixero, de baile pesao o de determinados bailes de pandeiro, que o bien han derivado de la jota o han sufrido su influencia. Algunas jotas han llegado hasta nuestros días como estribillos de xiraldilles. Posiblemente sea el caso de la que tenemos: A mi me gusta la gaita. La jota existe desde finales del siglo XVII y posiblemente sea originaria de Aragón, lugar donde ha adquirido mayor desarrollo. Eduardo Martínez Torner y otros autores atribuyen a la jota una ascendencia del fandango.

3.9 Boleros:
un tipo de ritmo y baile que se puso de moda a finales del siglo XVIII, y que cobraría gran auge con su salto a América, se conserva en Mieres en Lo bolero, una canción de gran similitud al conocido Bolero de Algodre zamorano. Hemos reproducido aquí la versión que más se usa cantada sin acompañar al baile, porque como baile ha terminado derivando en una especie de pasodoble y reducido al ámbito infantil, casi de juego. El bolero derivó de la seguidilla, originario del siglo XVI, diferenciándose de ésta en la mayor precipitación de sus pasos de baile.

3.10 Xiringoses: otro tipo de baile, del que ya se tiene conocimiento hacia el siglo XV, y que se conservó hasta nuestros días dentro del repertorio de bailes infantiles, además de ser habitualmente cantada, cuando no representada siguiendo las indicaciones de la letra. En la versión de La xiringosa la gente entiende que su nombre deriva del verbo xiringar, cuando realmente lo hace del término jerigonza, con que se designaba la lengua que al decir de los paisanos mascullaban los monjes (o sea, el latín).

3.11 Xiraldilles: de la unión de la danza prima con la jota surgió en Asturias este baile, de gran auge a lo largo del siglo pasado, y que llegó hasta nuestros días como el estilo de canción más usado, haciendo las veces de estribillo la parte que originariamente fue de jota. Diez canciones de este cancionero pertenecen a este grupo: Asturies patria querida, Chalaneru, Debaxo del molín, El Carmín de La Pola, El Cristu de Candás, El mio Xuan, Fui al Cristu, La romería de San Andrés y Una vez dixisti que sí. Muchas de ellas son de origen reciente y en ningún momento fueron utilizadas, posiblemente, como baile: es el caso del Asturies patria querida y del Chalaneru, que existen con pocas variaciones en otras regiones. La xiraldilla ha sido uno de los bailes más característicos de Asturies y su influencia ha alcanzado a algunos bailes de rueda castellanos y al baile "a lo alto" de Santander. Las primeras xiraldilles posiblemente se hayan creado a lo largo del siglo XVIII. En el baile "facer la xiraldilla" consiste en "xirar" sobre un pie dando una vuelta completa, con lo que finaliza la parte de jota y comienza de nuevo la de danza entrelazando los dedos.

3.12 Xiraldilles asturianaes:
son un grupo de xiraldilles que se han incorporado al repertorio habitual de los cantadores de tonada y que han ido perdiendo su carácter de xiraldilla para ir acercándose más al de la asturianada propiamente dicha. Tenemos los casos de: Ayer vite na fonte, Baxaron cuatro ayeranos, Carretera d'Avilés y La panadera.

3.13 Pasudobles: desde el siglo XIX una serie de pasodobles se han venido incorporando al repertorio popular. Es el caso de: A la mar fui por naranjas, En el campo nacen flores, Naveira y Oigo sonar una gaita. Las tres primeras son habituales en otros repertorios españoles, no así la última que es más propia de Asturies. Algunas de ellas son bastante recientes y posiblemente de autor conocido.

3.14 Habaneres: como en el caso anterior, otro ritmo que adquiere carta de identidad a finales del siglo XIX, y que trae el recuerdo de la emigración a América en muchas de sus letras, aunque no en los casos aquí expuestos: De colores y Gozoniega. De esta última conocemos al autor de su letra, Marcos del Torniello, pero desconocemos al de su música. Mantenemos el nombre que le puso su autor en detrimento del más conocido: "Soi de Verdiciu".

3.15 Valses: bajo este nombre se engloban una serie de canciones de baile "a lo agarrao" (que se pueden "valsiar") y que derivan de ritmos de introducción moderna en Asturies, como la rumba, el corrido mexicano, la polka... Algunas canciones conservan su música original y en Asturies popularmente se les ha cambiado la letra. El caso más reconocible en Mieres es el de la canción Dicen que van a poner un ferrocarril a Mieres, más conocida como Guadalajara ("Guadalajara en un llano / México en una laguna"). En esta recopilación encontramos una de clara influencia mexicana, Villa de Mieres, y otra muy popular en diversas regiones, Adiós con el corazón (de la que transcribimos su versión más asturianizada).
El número de canciones que habrían podido integrarse en este repertorio es bastante mayor. Un breve repaso llama siempre la atención de algunas notables ausencias. Un ejemplo: la tradición coral mierense (y asturiana en general), hace que muchas composiciones corales se hayan incorporado al repertorio popular. Es lo que ocurre con varias obras de Sergio Domingo, posiblemente el autor más reconocido e interpretado de todos los asturianos. Son los casos de Ecos de la quintana, Axuntábense o ¡Viva'l llugar!, por ejemplo.

Como suele decirse en estos casos: no están todas las que son, pero son todas las que están. Que ustedes las disfruten.